viernes, 15 de febrero de 2008

Los Carasucias

Nota publicada en Algo de fútbol de allá
Por Eduardo Cantaro
Guillermo Stábile peinaba canas y se mantenían imborrables en su mente los recuerdos de aquella primera Copa Mundial disputada en Uruguay. Había sido el primer goleador de un Mundial y tenía mucha experiencia en la selección argentina. Más que por los ocho goles en cuatro partidos jugados, por los 18 años que llevaba dirigiendo al combinado argentino.
Las grandes figuras de la década del 40 (la llamada década dorada del fútbol argentino) fueron dirigidas por él en la “albiceleste”.
Se terminaba el cálido verano de 1957 y la mente de Stábile estaba puesta en el Sudamericano que debía afrontar en Lima. Don Guillermo tenía una base del seleccionado mezcla de los Panamericanos del 56 y el Sudamericano del mismo año. Pero el problema lo tenía con los históricos, las grandes estrellas que ya estaban perdiendo su brillo y estaban fuera de estado. Stábile pergeñaba un equipo nuevo, vistoso y diferente. Así se quedaron afuera Angel Labruna, Ernesto Grillo y Francisco Lombardo entre otros.

El público en general se mostraba indeferente con el seleccionado, que partió en marzo rumbo a la tierra del imperio incaico para disputar el torneo más viejo del mundo de selecciones.
Osvaldo Cruz era el jugador más experimentado de la delantera y estaba acompañado por 4 “pibes”: Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo y Enrique Sívori. El más veterano era Maschio, que acababa de cumplir 24 años. El resto apenas llegaba a la mayoría absoluta de edad.
Del torneo participaron 7 selecciones (Bolivia y Paraguay no participaron y Venezuela debutaría 10 años más tarde). Se enfrentaron, como era usual en aquel entonces, con el sistema de todos contra todos.
El 13 de marzo llegó el momento del debut. El rival era Colombia, que pocos años antes había recibido una camada de jugadores argentinos en su liga. Los mejores.
Los colombianos estaban el proceso de “aprendizaje” e intentaban practicar buen fútbol. Pero el seleccionado dirigido por Stábile fue demasiado para ellos y el resultado del encuentro, lapidario: 8 a 2. La defensa argentina contaba con dos backs experimentados, Pedro Dellacha y Federico Vairo, mientras que el arco era defendido por Rogelio Domínguez. Parecía una barrera increbantable para los rivales.
Dos goles de Angelillo y uno de Sívori en el primer tiempo fueron suficientes para derrotar a Ecuador. El partido se disputó el 17 de marzo y sirvió para mostrar la confianza que había en el equipo y el grado de concentración con el que jugaban. Los “Carasucias” se divertían y divertían al público.
Los encuentros se disputaron en su totalida en el Estadio Nacional de Lima, siempre desbordantes de público.
Tres días más tarde del segundo partido llegaba el primer rival “duro” en el torneo. El clásico del Río de la Plata se trasladaba a Lima. Se habían enfrentado por última vez en un amistoso en noviembre del 56, empatando en 2 tantos. Ahora llegaba el momento de jugar por los puntos. Y fue ahí cuando Argentina se ganó la admiración al convertirle 4 goles a los siempre duros uruguayos, que estaban renovando su equipo y perdían la chance de ser nuevamente campeones, ya que habían ganado la Copa del 56.
Humberto Maschio convirtió 2 de los 4 goles y ya sumaba 6 en el torneo.
Ocho días tuvo que esperar Argentina para enfrentar a su siguiente rival, Chile. ¿Podría repetir las actuaciones tras la larga espera? La respuesta no tardó en llegar y Misael Escutti, el arquero trasandino fue a buscar el balón 6 veces adentro del arco. La eficacia albiceleste era temible. Llevaba 4 partidos jugados, 4 ganados, había convertido 21 goles y tenía 4 en contra.
El siguiente rival era Brasil. Cuando Argentina derrotó a Uruguay, los “canarinhos habían jugado 3 partidos y habían ganado los 3. Le hicieron 4 a Chile, 7 a Ecuador y 9 a Colombia. Jugadores temibles y experimentados conformaban el seleccionado brasileño: Didí, Evaristo, Zizinho, Pepe. Eran algunos de los nombres del ataque al que se sumaba un tal Garrincha, que solía reemplazar a alguno. Abajo Nilton y Djalma Santos. Pero en su cuarto encuentro cayeron ante los uruguayos, aquellos que con otros nombres habían teñido de tristeza aquella tarde de julio de 1950 en el Maracaná.
El otoñal abril se abría paso en la húmeda Lima y el partido esperado por todos que seguían el torneo daba comienzo. Brasil tenía que ganarle a la selección albiceleste para tener una chance de quedarse con el torneo porque luego de la derrota ante Uruguay habían superado a los locales por la mínima diferencia. Era el último partido de Brasil y los argentinos todavía debían enfrentarse con Perú.
El partido fue muy parejo desde el comienzo, con ataques por parte de los dos, y muestras de respeto mutuo. Pero Argentina abrió el marcador a través de Angelillo en la mitad de la primera etapa. Y siguió parejo hasta el final, hasta que Maschio y el veterano Cruz convirtieron sus goles en los últimos 3 minutos.
El mejor seleccionado alzaba la Copa América en el torneo de Lima y ya campeón, más relajado y menos concentrado, cayó derrotado ante Perú.
Cuando el equipo volvió a Buenos fue desmembrado. Stábile sufría sabiendo que sus “pichones” volaban a Europa a cambio de millones y en su mente ya no estaba el Sudamericano, sino la preocupación del Mundial del 58. Sabía que los irreverentes “Carasucias” no volverían a verstir su querida albicleste.

5 comentarios:

Federico Guidi dijo...

¿Tuvo méritos este Sudamericano? Se le ganó a los débiles Colombia, Chile y Ecuador... Encima se perdió con Perú.
No es excusa el desmembramiento y que sus máximas figuras se fueron a jugar a Europa.
La verdad es que este fue el prólogo del Seleccionado que protagonizó el desastre de Suecia en 1958 (El campeón del Mundo fue Brasil). La primer serie de continuos fracasos argentinos. Se consiguió el trofeo que se repetiría en 1959, y desde allí hasta 1991 habría una sangría de 32 años.

Bloncha dijo...

Como que no es excusa que las maximas figras no jugaron en el 58? O sea vos decia que si por ej en el 2006 argentina iba sin Messi, Crespo, Saviola, Riquelme y Tevez igual tenia el deber de hacer una buena actuacion? No se te entiende.

Anónimo dijo...

ESTOY QUERIENDO AVERIGUAR SI ESTA COPA AMERICA 2011 SE TRASMITE EN HD?? SOLO CABLEVISIÓN LA PROMOCIONA Y YO TENGO DTV, ME ESTAN CAGANDO??

Julio A. André Ch. dijo...

Yo tuve la suerte de ver a ese gran equipo argentino justamente el día que le endilgaron un 4 a 0 a Uruguay, cuya selección no era moco de pavo. Ese trío de Sívori, Angelillo y Maschio era un deleite inolvidable. Jamás vi mejor fútbol en nuestro estadio nacional que el de esa Argentina. El público peruano quedó prendado de los carasucias y en los potreros todo muchacho que hacía pinturas era motejado "Sívori". No tengo dudas que en Suecia otro hubiera sido el cantar con el equipo de Lima, no traten de restar méritos a uno de los más grandes equipos que parió sudamérica.

arq barroso dijo...

Sos amargo para no reconocer el mas grande seleccionado Argentino